La reunión del BRICS

Por Federico Agüero
En la disputa internacional se fortalece un nuevo eje. La reunión del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) celebrada esta semana en Fortaleza, Brasil, con la presencia de los países del UNASUR, está en el marco de los acelerados cambios de la situación política internacional.

Este agrupamiento de países, donde tienen clara hegemonía los rusos y los chinos, reúne casi al 50% de la población del planeta, es una clara muestra de que estos imperialismos quieren afianzarse y avanzar en nuestro subcontinente, que tradicionalmente se consideró “pario trasero de los EE.UU.”.

En la reunión se propuso la creación de un Banco de Desarrollo y un banco de energía, dos temas claves en la economía mundial, ya que los norteamericanos con el dólar y los europeos con el euro controlan el mercado de divisas y los chinos, que no logran penetrarlo, quieren imponer su moneda, el yen.

A su vez la energía es un problema clave, sobre todo para Europa y Japón. En la situación que se creó en Ucrania a raíz del malestar popular que derivó en una pueblada que tiró abajo un gobierno, los alemanes y norteamericanos quisieron avanzar e integrar a Ucrania en la OTAN, pero Rusia los paró y hace valer su posición porque tiene la llave del gas para Europa. Por esto los gobiernos de Alemania y Francia atemperaron posiciones mientras que los EE.UU querían ir más a fondo contra Rusia y refuerzan sus dispositivos contra China.

También hay que tener en cuenta un principio de ruptura entre los EEUU y Arabia Saudita (sunitas) porque los yanquis están a punto de lograr su autoabastecimiento energético con las nuevas técnicas de fraking que extraen el petróleo y gas shale (gas de lutita, también conocido como gas de esquisto o gas pizarra, en inglés: shale gas y en francés: gaz de schiste). Parte de esto se expresa en la situación de Irak donde algunos sectores quieren crear un “califato” y el recrudecimiento de la lucha en la Franja de Gaza.

En este marco la presidenta argentina fue a la reunión del BRICS en busca de apoyo para negociar en mejores condiciones con los bonistas que no entraron en el último canje de deuda y ganaron el juicio con el Juez Griesa, a los que llaman “buitres”. Cristina logró el apoyo de muchos paices, lo que sin duda es un hecho positivo pero al precio de quedar nuevamente encerrados en el juego de otros buitres como son los chinos y rusos.

El kichnerismo presenta como progresista golpear a los yanquis y sus bancos, que hoy nos hacen el juicio, apoyándose en otros imperialismos sin decir la verdad al pueblo, ya que esas alianzas no se dan en el marco de la cooperación igualitaria, donde todos van a crecer, sino que ellos, al igual que el resto de los imperialistas quieren seguir llevandose las riquezas de nuestro país y no traer progreso.

La relación actual entre Argentina y China es el mejor ejemplo que se puede dar al respecto. La oligarquía y los pooles de siembra le venden a China la soja, materia prima agrícola, y a cambio ellos nos presionan para que les compremos productos industriales, como los trenes que se podrían producir en el país. Por eso el Kirchnerismo está cerrando Emfer, el mayor taller de reparación de material ferroviario del país, dejando a 400 obreros en la calle.

En este juego Gioja no es ningún caído del catre. Ya nos impuso la mega minería de la mano de capitales canadienses (yanquis e ingleses) que hicieron su gran negocio y ahora están en retirada, entonces busca un reemplazo en este nuevo escenario. Aunque convaleciente juntó fuerzas para ir a merodear cerca del presidente chino, a quienes quiere entusiasmar con la construcción del túnel por Agua Negra.

Esa lógica de los K y los G es la que no le permite despegar al país. Ellos no se proponen industrializar, sino que se empeñan en poner nuestros recursos y el trabajo de nuestro pueblo a disposición de cualquiera que prometa inversiones.

Situación difícil de la provincia
Fruto de esta política es que hoy San Juan está a las puertas de una crisis económica y financiera. Luego del cierre de Pascua Lama, miles de trabajadores quedaron en las calles y el gobierno provincial se esforzó por insertarlos en la construcción de obra pública. Esto por un lado significó que estos trabajadores que cobraban salarios iguales y en algunos casos superiores a la canasta básica, pasaran a cobrar por el convenio de la construcción que es casi de pobreza. Pero, el problema principal es que la obra pública no se financia con recursos genuinos de la provincia, dependen de la ayuda que pueda dar la nación, o sea que luego de casi diez años de exportar oro y ser record en muchos índices económicos San Juan no ha industrializado ni generado recursos propios u sigue dependiendo de golpear puertas para “pedigüeñar”.

Para colmo de males, la presidenta dejó caer los cupos de promoción industrial por lo cual muchas empresas están abandonando la provincia para acercarse a los centros de consumo, dejando a los trabajadores sanjuaninos en la calle. Recién ahora, con esta grave situación encima, el gobierno provincial está analizando tomar medidas, como abaratar fletes con el uso del ferrocarril. Esto demuestra que el giojismo, en 11 años no tuvo otro plan más que el saqueo. Gasta millones de pesos en una ruta por la cual va a salir la soja, pero no en obras que servirian a la industrialización de San Juan, como el ferrocarril o el gas natural para toda la provincia.

Esta semana el Ministro de Hacienda, Alcoba, confesó en una entrevista con Diario de Cuyo que tenemos una coparticipación que crece por debajo de la inflación, es decir que no sólo no hay para más aumento de sueldos, sino que en cualquier momento van a necesitar gastar del fondo anti cíclico o endeudar la provincia.

Todo esto, en el plano político ha obligado a Gioja a mantenerse con perfil bajo. Algunos meses atrás coqueteó muy fuerte con Scioli, amagando a ser el gran armador de un acuerdo nacional del PJ que dejara afuera a los K, pero hoy depende del cristinismo más que nunca, por lo que tiene que hacer buena letra y bancar a los Boudou, Lázaro Báez y compañía hasta el final.

Esta crisis en la provincia tiene reflejos en los cambios en el gabinete. En el trasfondo de la renuncia de la ministra de educación Cristina Díaz, se habla de desacuerdos con el manejo de los fondos con Torresan, contador del ministerio. Torresan, a su vez es un miembro del Opus Dei lo que podría interpretarse como un giro del giojismo hacia posiciones aún más conservadoras en educación y un distanciamiento del kirchnerismo en este aspecto.