Gremios opositores hacen su tercer paro nacional contra el Gobierno

La protesta arrancó a la medianoche todo el país. Es convocada por las centrales de Moyano, Micheli y Barrionuevo. La izquierda hará cortes y piquetes. El Gobierno dice que la huelga es “política”. En San Juan adhieren Bancarios, Camioneros y Estacioneros. El resto de los gremios, domesticados por El Vale Todo Gioja, no paran.

El sindicalismo opositor inició, a la medianoche de hoy, el tercer paro general contra la gestión de Cristina Kirchner y el segundo de este año. Todo indica que tendrá fuerte impacto por la adhesión de algunos gremios clave. Para evaluar su resultado habrá que esperar al amanecer. Todo indica que lucirán como en un domingo o un feriado debido a la adhesión a la medida de fuerza de los maquinistas y los señaleros ferroviarios. Y también por los piquetes que la izquierda hará, desde las 6 de la mañana, en los principales accesos a la ciudad de Buenos Aires y otros puntos del país y que complicarán la circulación de los colectivos, que no se sumaron a la protesta.

En San Juan, los gremios domesticados por El Vale Todo Gioja no adhieren al paro. La industria tendrá un día de trabajo normal ya que no paran UOM ni AOMA ni SMATA, tampoco UOCRA. Los negocios atenderán normalmente, porque Empleados de Comercio decidió no acompañar la convocatoria de la gremial opositora. Tampoco lo hace UTA, por lo que se asegura que el trabajador que quiera asistir a su lugar de trabajo tenga colectivos para movilizarse. UDAP garantizó la asistencia de los docentes a aulas y escuelas. La atención al en el sector público no sufrirá ningún trastorno ya que el gremio estatal más importante, UPCN, no acompaña la medida. Quiénes sí adhieren al paro, entre los gremios más fuertes, son Bancarios, Camioneros y Estacioneros.

Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Pablo Micheli, los tres líderes de las centrales sindicales que convocan al paro, están convencidos del éxito de la protesta. Y ayer, en la previa de la huelga, apostaron a que muchos trabajadores pararán igual, pese a que sus gremios hayan decidido no sumarse.

Además de los ferroviarios, se sumaron al paro los gremios aeronáuticos, con lo que no habrá vuelos de cabotaje. Y por los camioneros de Moyano no se realizan la recolección de residuos, recarga de cajeros automáticos ni clearing bancario. También adhirieron a la huelga otros gremios importantes, como los marítimos y portuarios, estaciones de servicios, gastronómicos, peones rurales, los docentes bonaerense de la FEB y UDOCBA, judiciales nacionales, panaderos y recibidores de granos.

Esta vez, se suman a la protesta dos gremios que no pararon en la huelga anterior: la Asociación Bancaria –no habrá atención al público en los bancos- y Alimentación.

Al igual que en los anteriores, el paro es para forzar al Gobierno a dar respuesta a una variada agenda de reclamos: modificación del impuesto a las Ganancias sobre los sueldos, universalización de las asignaciones familiares, la multimillonaria deuda del Estado con las obras sociales sindicales, aumento de emergencia para los jubilados y políticas concretas contra la inflación y la inseguridad.

Es tan amplio el menú de planteos que los propios sindicalistas descreen de que la Casa Rosada les responda. Ante esa perspectiva, las centrales sindicales ya tienen decido profundizar su plan de lucha. Barrionuevo le propuso ayer a Moyano que la próxima medida sea una “multitudinaria marcha” para exigir la reapertura de todaslas paritarias.

A diferencia del 10 de abril, esta vez los colectiveros no participan de la medida de fuerza. Es un duro, e inesperado revés para los líderes del sindicalismo opositor. Para presionar a la UTA, la Casa Rosada apeló a lo económico: facilitó más subsidios a las empresas de transporte para que financien un mejor aumento salarial para los choferes. Y les prometió la cesión de un predio en la Ciudad para levantar un centro de capacitación.

Igual es posible que circulen muy pocos colectivos en las calles, o que directamente no los haya. Un anticipo de lo que podría ocurrir se vio ayer: agrupaciones de izquierda y la CTA anti K realizaron piquetes en diferentes accesos a la Capital Federal, que impidieron su normal circulación.

Para hoy se anuncian piquetes en los puentes Pueyrredón y La Noria, en el acceso Oeste a la altura del hospital Posadas y en la ruta 3. Aunque dijo que “no comparte” esta metodología, Moyano se beneficiará de manera directa con los piquetes de la izquierda. “Somos respetuosos de las decisiones de otros sectores”, argumentó.

Por ahora, la respuesta del Gobierno tuvo poco que ver con atender alguno de los reclamos. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, no descartó intervenir con fuerzas federales en los piquetes. Y el jefe de Gabinete volvió a descalificar la medida: “No hay ninguna duda de que este es un paro político de carácter opositor”, acusó Jorge Capitanich.

Fernández, líder de la UTA, aclaró que si hay ataques los colectivos no circularán. Pero Barrionuevo aventuró: “Creo que no habrá colectivos porque pese a lo que diga la conducción del gremio, los choferes están con mucha bronca”.

Por la falta de trenes, y eventualmente de colectivos y subtes (sólo la línea B parará desde la apertura), el paro también puede tener un fuerte impacto en sectores que no adhieren a la medida de fuerza, como en talleres metalúrgicos, automotrices y comercios.