Exclusivo de El País Diario: Crónica de una charla con Mauricio Macri en Londres

Roberto Ferrari, corresponsal de
El País Diario, junto a Macri
durante su visita a Londres.
Por Roberto Ferraris 
desde Inglaterra 
Como parte de su gira europea, Mauricio Macri ha hecho una parada en Londres. En este caso, para hablar con profesionales argentinos residentes en el exterior que estén interesados en un ayudar a tener un país mejor, y, por supuesto, darle el voto. La charla estaba apoyada por The Institute for Statecraft (algo así como el Instituto del Arte de Gobernar), una organización independiente que, según explicaba la directora del programa latino americano, Celia Szusterman, se dedica a “achicar la brecha entre gobiernos y sociedades” con un enfoque que busca mantener la seguridad y libertad.

La cita era a las 18 del viernes 12 de diciembre, en una inusual tarde en que Londres tenía cielos cerrados por una falla en el sistema informático de control de vuelos del Reino Unido.

En la sala éramos unos treinta argentinos que en ese momento nos dábamos el primer apretón de manos. Había gente con múltiples profesiones y experiencias,  entre ellos docentes,  traductoras, gente de las finanzas e ingeniería.

Una mesita al frente de la pequeña sala dejaba a la mano unos “snacks” con bebidas variadas que algunos huéspedes evitaban quizás por timidez.  Quienes tenían expectativas de que Mauricio trajera alfajores cordobeses o que sirvieran unos choripanes se habrán quedado desilusionados.

El huésped de honor entró a la sala a las 18:03:37 algo que podría ser calificado de puntualísimo en Argentina pero que en estos lados ya empieza a inquietar un poco los ánimos. Sin la timidez de los huéspedes el ingeniero saludó y avanzó sobre las crocante papitas fritas y una copa de agua, cosa que daba la sensación de tenerlo más cerca,  más a la mano.

La charla empezó con un breve repaso de la actualidad política y económica Argentina, sus problemas, potencialidades y posibles soluciones.

Se habló de este “momento histórico” en el que por primera vez en más de 70 años hay un partido con posibilidades de hacer gobierno que no es ni radical ni peronista. Un partido en el que la intención de voto ha crecido del 1 al 26% impulsada en gran parte por lo que ahora es un ejército de 200 mil jóvenes voluntarios que quieren un cambio para mejor y que participan activamente por las redes sociales y eventos partidarios.

El discurso eficientita ha sido dejado un poco de lado, ya que la base filosófica del PRO es simple ya todos la saben, volver a ser un país que produce y obtener los beneficios sociales de tal. Ahora se trata de buscar consensos, obtener los votos  necesarios y llevar adelante un liderazgo eficaz.

La máquina participativa del PRO consta no solo con la ayuda de los voluntarios sino también está abierta a la formulación de proyectos e iniciativas a través de la Fundación Pensar. Eso si Macri aclaró en cierto momento que las puertas están abiertas a quienes “van por la patria y no para salvarse ellos mismos”. En ese momento 3 personas se levantaron y se fueron de la sala (mentira, un chistecito).

La audiencia le hizo preguntas sobre sus planes en distintas áreas desde la justicia, el problema de las provincias feudales, las diferencias en el desarrollo entre Buenos Aires y el interior. Muchos se mostraron preocupados por la cantidad de empleos púbicos de favor (se habla de 500 por día) que el gobierno está dando en estos tiempos pre-electorales para quizás intentar aumentar el número de votos cautivos.

El PRO parece más guiado por el sentido común y participación activa a diferencia de otros partidos fundados sobre una base filosófica del siglo XIX o mediados inicios del siglo XX que han favorecido la creación de personajes mesiánicos idealizados que se han vuelto objeto de culto. El liderazgo de Macri me parece la mezcla entre el de JF Kennedy por haber inundado de jóvenes talentos la casa blanca y el de Alan Mulally CEO de la Ford, también ingeniero conductor de una reforma participativa que sacó a la Ford de la terapia intensiva.

Las chances de que el PRO esté a la cabeza del próximo gobierno están en aumento pero no se descuentan retrocesos o tropezones que dejarían un poco cabizbajos al ejercito de “pibes”  que sueñan un país diferente pero mejor.  Si el PRO llega al poder quiere decir que ha probablemente ha habido un “cambio cultural profundo” en el electorado y seguramente también esto se reflejaría en el gobierno.

Varios países europeos han hecho un volantazo en este último decenio y se han presentado fenómenos de crecimientos increíbles como el caso del “Movimento 5 Stelle” de Italia (ahora en retroceso) que llegó a obtener un consenso del 20% en dos años.

Los buenos ejemplos de gestión en Boca o la ciudad de Buenos Aires son la principal “muestra gratis” del PRO para los futuros votantes. Los psicólogos explican que el mejor modo de enseñar a nuestros hijos o pares es a través del ejemplo, esperemos que si el PRO llega al gobierno pueda dar enseñanza de buena gestión, honestidad y otras tantas cosas que una gran parte del pueblo argentino demanda.