Macri El Nene Bien adelantó elecciones en Ciudad Autónoma para sacar ventaja con el voto porteño

Fijó las PASO en la ciudad para el 26 de abril. La primera vuelta será el 5 de julio. El eventual ballottage sería el 19 ese mes. Aí intenta lograr una "cadena de éxitos" antes de las presidenciales.

A través de un escueto comunicado, Mauricio Macri decidió no unificar los comicios porteños con las elecciones nacionales. En abril se definirá a su sucesor en la Ciudad Autónoma mientras las presidenciales serán en octubre. Diagrama estrategias para llegar a la Casa Rosada.

Con el objetivo de lograr una clara "cadena de éxitos" antes de las presidenciales, Macri fijó las primarias abiertas porteñas para el próximo 26 de abril. La primera vuelta para elegir jefe de gobierno y legisladores porteños se desarrollará el 5 de julio, y un eventual ballottage quedó fijado para el 19 del mismo mes.

"No hay nada nuevo. Se trata de una fecha muy similar a la de las elecciones anteriores", afirmó el jefe de Gabinete (y candidato) Horacio Rodríguez Larreta luego de la reunión constitutiva de la Asamblea Nacional de Pro, que -como se esperaba- eligió a Macri presidente, en el hotel Sheraton Libertador.

A pesar de las respuestas de rigor, el actual calendario electoral representa el "triunfo" de quienes, dentro del propio macrismo, apostaban por separar las elecciones locales de las nacionales, en contra de la opinión del propio líder de Pro, para quien "la gente no quiere ir a votar seis veces en un año", tal como lo expresó en más de una oportunidad.

El consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba y, extrañamente, Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti (con su definición aún en suspenso) eran los principales impulsores de una elección porteña alejada de las PASO y las presidenciales. Emilio Monzó, ministro de Gobierno, pugnaba por elecciones unificadas para "levantar" aún más las acciones de los candidatos porteños.

A su regreso de Alemania, el domingo por la noche, Macri participó de la celebración del centenario del fundación del Partido Demócrata Progresista, en el hotel Savoy. No dijo nada sobre el asunto y mantuvo el silencio hasta la mañana de ayer, cuando se reunió con su mesa chica y decidió definir el calendario electoral.

La idea es compartida por Diego Santilli, que junto al vicepresidente de la Legislatura Cristian Ritondo fueron mencionados por Larreta como los "anotados" para la sucesión de Macri. "En Pro todos somos candidatos con peso propio, ya no precisamos ir colgados de la boleta presidencial", desafió ayer Ritondo. Larreta, que se prepara desde hace años para tener su chance, seguirá con sus recorridas y sus charlas con vecinos, y tendrá en las inauguraciones de obras otras vidrieras nada despreciables.

¿Qué hará Gabriela Michetti? "Lo importante es que la fecha está. Después se verá quiénes son los jugadores", dijo en un breve encuentro con diario La Nación en la entrada del austero hotel, rodeada de militantes que le pedían una selfie.

Cerca de la senadora repitieron que aún "falta una charla a solas entre Gabriela y Mauricio" para definir su rol en el año electoral que se avecina. Claro que las posiciones están claras: Macri vería con buenos ojos que su ex vicejefa de gobierno sea su compañera de fórmula (candidata a vice) y Michetti insiste en que, de todas las opciones posibles, la de gobernar la ciudad es la que más la seduce.

Como las precandidaturas porteñas pueden presentarse hasta el 2 de marzo próximo, es de esperar que hasta esa fecha se mantenga un estado de debate interno permanente de Pro en su principal bastión.

Algo de eso pareció querer evitar Macri en su discurso de ayer. Ante dos centenares de asambleístas de todo el país, y en sólo diez minutos, el líder de Pro pidió que "la única camiseta que nos pongamos sea la de la Argentina" y que "lo importante sea la avenida ancha del cambio, más allá de cualquier deseo personal".

Mientras el entrerriano Alfredo De Angeli y el santafecino Miguel del Sel eran consultados por las elecciones en sus provincias (en Santa Fe habrá cierre de listas en febrero), muchos dirigentes planteaban el "nuevo camino" que generará la realización de la primera interna en los doce años de historia del macrismo. El final, aunque las fechas quedaron claras, está más que abierto.