Murió Joe Cocker, una leyenda del rock

El cantante británico Joe Cocker, célebre por su voz rasposa y su estilo "rabioso" (aunque masivamente el público lo recuerda como el autor de "Up where we belong", tema de "Reto al destino", y "You can leave your hat on", el famoso "Puedes dejarte el sombrero puesto" de Nueve semanas y media, que en Argentina se usa en los casamientos, murió a los 70 años en Colorado, EE.UU., como consecuencia de un cáncer de pulmón. En Woodstock fue uno de los que descolló. Mirá y escuchá en esta nota algunas de sus canciones.

Nacido el 20 de mayo de 1944, entre sus interpretaciones conocidas también figuraba su versión de "With A Little Help From My Friends", de Los Beatles. Bastaba con ver el gesto imposiblemente desquiciado de Cocker en la portada de su primer LP para entender que necesitaba una gran ayudita de sus amigos. "With a Little Help From My Friends" de 1969, arranca con un cover impresionante de "Feelin Allright" clasico del grupo Traffic en una rendicion avalada por la presencia en el estudio del líder de esa banda, Stevie Winwood. En esas sesiones, que convirtieron a un cantante de bares en astro de rock, también estaban Jimmy Page y el maestro de los teclados, Chris Stainton.

La idea de que Joe Cocker era lo más parecido a un cantante soul que pudiera surgir de Inglaterra había reunido a todos esos talentos, permitiéndole que reformara hits de los Beatles como el del titulo, y reinventando todo tipo de standards del rock y folk, por ejempo "I Shall Be Released" de Bob Dylan, o "Don't Let Me Be Misunderstood", popularizado por Eric Burdon & The Animals más que por la legendaria Nina Simone.


Pero mas allá de la calidad y originalidad para ese momento de ese disco y su segundo álbum, "Joe Cocker" (ya con la dirección musical de otro personaje único, Leon Russell, aportando la música y los arreglos de obras maestras como "Delta Lady"), fue la performance ultrahippie hasta lo impresentable, verdaderamente caricaturesco, que lo convirtió en una de las maximas superestrellas de su era al cantar "With a Little help..." con su inigualable remera con diseños batik, y gestos expresionistas que lo convertían en una especie de zombie espástico decidido a que no queden dudas de que alcanzaba el éxtasis en el escenario. Digamos, nadie estaba tan recopado como Cocker. Además de figuras como Hendrix o The Who, probablemente el momento que define Woodstock sean las contorsiones de este inglés que inmediatamente convirtió sus dos discos en oro a ambos lados del océano.

Pero el momento culminante de su carrera vino con su propia película, "Mad Dog & Englishmen", prototipo del rockumental de esa era dirigido por Pierre Adidge en 1971-, con dos o tres docenas de músicos en escena, liderados por el pelopincho Leon Russsell, y por supuesto todos de aquí para allá en aeropuertos, hoteles y toda la mitología rockera propia de aquellos años locos. "Mad Dog & Englishmen" es un disco doble, editado a todo lujo para aquellos tiempos, que sonaba y sigue sonando increíblemente bien lo que es un verdadero milagro teniendo en cuenta que, entre casi 40 músicos, de golpe se escucha perfectamente un gran solo de guitarra o de teclados-. En la partida de esos perros rabiosos había figuras del calibre de Rita Coolidge, el bajista Carl Raddle y el legendario saxofonista Bobby Keyes, fallecido hace un par de semanas.


Luego de esta epopeya rabiosa, Cocker se sumió en juergas interminables, que de todos modos no impidieron que de tanto en tanto reapareciera con hits generalmente usados para películas taquilleras como "Reto al destino" o "Nueve semanas y media" (una pena que masivamente muchos lo recuerden por el cover de "You Can Leave Your Hat On", cuyo clip podria ser considerado todo un ejemplo del kitsch ochentista). Justamente, uno de los grandes momentos de este gran histrión del soul blanco fue cuando, luego de que en el programa Saturday Night Live el genial John Belushi lo imitara sin piedad se quedaba paralitico cantando, con la remera batik, y luego no se podía levantar del suelo, por ejemplo- Cocker no dudó en aparecerse en el programa a burlarse de si mismo al lado de Belushi, jugando a quien ponia las caras mas patéticas.



En esa época Cocker ya estaba fichado como el más rabioso de los sobrevivientes de Woodstock, mala fama que provocó que durante una extraña presentación en el Luna Park de la época de la dictadura militar, tuviera pésimos comentarios de casi toda la prensa criolla, aunque los que lo vieron en vivo aseguran que fue uno de los grandes momentos rockeros de la apagada Buenos Aires de fines de los '70. Mas allá del histrionismo y la leyenda, los primeros tres discos de Cocker son algo para redescubrir.